miércoles, 29 de abril de 2009

Quedada y Cruces

Queridos amigos, llegan de nuevo las Cruces de la primavera granadina. Para celebrarlo que mejor que quedar por la mañana del sábado para una bonita tirada desde el restaurante “La guitarra” hacia el jardín botánico de la Cortijuela, para después, y ya con ambiente lúdico festivo, salir de cruces el sábado por la tarde.








Sería una bonita oportunidad para reunirnos y compartir un rato común de esa familia verde un poco diseminada últimamente. La cantidad de Km, la hora, y otras cuestiones podemos decidirlas sobre la marcha en el blog.



Esperamos que os apuntéis y concretemos los términos del encuentro.





miércoles, 22 de abril de 2009

III CARRERA MEMORIAL PADRE MARCELINO (Por Javi)




Parecía un milagro, pero finalmente la tercera edición de la carrera del Padre Marcelino se llevaría a cabo. En las muchas horas previas, habían caído chuzos de punta. Agua en abundancia, cielo plomizo y amanecer poco propicio para salir de entre las sábanas y largarse en calzón corto a correr. Pero allá fui. Mientras conducía, incrédulo miraba sin cesar el penduleo continuo del limpiaparabrisas, al tiempo que sorteaba grandes charcos sobre el asfalto. ¿Dónde demonios voy? Además, tenía un sueño bestial. Antes de conseguir aparcar (toda una proeza en Granada) divisé una luz milagrosa y esperanzadora: el cielo se abría, el sol se asomaba tímidamente y un discreto azul se insinuaba entre las aún persistentes nubes.

Pues habría que correr, qué remedio. Tengo que decir que fui sin pretensión alguna, sin presión, sin cábalas sobre promedios, cambios de ritmo y estrategia alguna, a sabiendas de que mi estado de forma está aún en progreso (y es que la sombra del Maratón hispalense es muy alargada) y de que muy probablemente no haría mi mejor marca en un diez mil. Organización óptima en todos los aspectos, voluntarios por todos sitios, incluso cajones de salida (aunque hay que señalar que la gente no lo respetó en absoluto). Preveo encontrarme con algunos verdes, pero sólo asoma Onio, Gregorio y el inigualable Paco el Compae, con su séquito de seguidores al completo : Meli, Paquillo Jr-que también participaría y María; más tarde, a unos minutos de la salida, saludamos a Manolo Pedreira. Miramos hacia atrás: no divisamos ningún corredor de 2 metros, esto es, Jesús Lens no aparece; Víctor, tampoco. Casi normal, pensé.

De la carrera en sí poco contaré, no porque no haya sido mi participación más brillante, sino porque creo que es más apropiado hacer una despiadada crítica a dos sujetos, dos exponentes del mal gusto y pésima educación, dos ejemplos a erradicar del deporte y de nuestro atletismo. Estos dos impresentables emborronan el ambiente festivo que se disfruta en cualquier domingo, cuando cientos de personas madrugan para darle a la zapatilla con amplias sonrisas y buen rollo.
Me explico: hacia el km 3 llegamos al primer puesto de avituallamiento; nos encontramos con muchas botellas de agua Lanjarón dispuestas en bloque, todas juntitas, los voluntarios cruzados de brazos, sonriendo, eso sí. Había que cogerlas “a pelo”, se ve que no nos las ofrecerían. Para hacer más trágico el contratiempo, como sabréis, estas botellas llevan un precinto al abrir el tapón. Pues bien, a un “atleta” se ve que eso le supondría arruinar la marca de su vida, o la apuesta verbenera que habría hecho con su amigote, probablemente la noche anterior y con un cubata en la mano. El caso es que empezó a vociferar, maldecir, saltar como un poseso, tirar la botella al suelo con una rabia de cuadrúpedo tragabellotas y lanzar el tapón directamente a la cara de un voluntario del puesto de avituallamiento. Le increpamos, vaya que lo hicimos. Seré aún más letal con él: un auténtico pisaparques, un payaso con pinta de pato mareado que además repartía codazos mientras corría; un “deportista” que el km 6 se paró –aún maldiciendo, para luego reanudar la marcha.

El segundo no es menos merecedor de una sanción. Ahora hablamos de un auténtico corredor veterano, asiduo al Circuito Diputación, pues me sonaba su cara, un “atleta” de unos 50 años, experimentado, curtido en mil y una carreras. Pues bien, justo delante de él corría un chaval de unos 18 años con un mp3. Se ve que el zigzagueo continuo del niño lo exasperó, pues lo cogió de los hombros, le dijo que se quitase de en medio “de una puta vez, niñato, que estorbas” y le dio un meneo tremendo. Lo positivo, por decir algo, es que ambas “víctimas” reaccionaron con una frialdad y una templanza absoluta: el primero sonrió tímidamente, el segundo se quedó estupefacto, pero sereno. Sinceramente, la mirada y el rostro del chaval me hizo daño, se me clavó en el alma. Deseé coger al veterano y… Reconozco que mi ser oscuro surgió ante tanta poca vergüenza. Populares, somos corredores populares, un término que habría que explicar a más de uno. Vamos a una fiesta, y como en toda fiesta, a unos les va mejor y a otros peor. Pero esto, amigos corredores, no puede ser.

Dejando atrás la anécdota (mejor considerarla una simple anécdota), acabé la carrera con un tiempo de 40’22’’, tiempo real, diez segundos más, tiempo oficial. Satisfecho, sé que tengo que mejorar, pues puedo hacerlo mejor, pero cuando lo das todo y además asumes que no hay para más, pues todo queda en su sitio. Ahora mismo, correr a 4 minutos/km es todo cuanto puedo hacer, con muchísimo esfuerzo. Después intercambié impresiones con el incombustible Gregorio –satisfecho y contentísimo con su entrenador , y con Onio, que a pesar de su parón, se mostró feliz por su tiempo, aun sabiendo que su mejor forma aún queda lejos. No pude ver a Paco al terminar y una vez recogida la bolsa de regalos, cada uno se fue a otros menesteres. A pesar de todo, una carrera para repetir, sin duda.


martes, 14 de abril de 2009

CARRERA MEMORIAL PADRE MARCELINO......¡¡ QUÉ TIEMPOS AQUELLOS!!...(Por Abel)


….y es que me parece mentira que haya pasado ya un año, desde la primera vez que corrí el Memorial Padre Marcelino del 2008.
El 20 de abril del año pasado, amaneció un día lluvioso y gris, que no acompañaba lo más mínimo, la idea de correr durante 10 Km por las calles de nuestra ciudad. Pero la sola idea de tener Camino de Ronda como pista atlética, despejada de toda circulación, excepción hecha, de los “vehículos humanos de tracción animal”, léase corredores, borró de un plumazo cualquier asomo de inapetencia o cobardía runnera.
Mientras me aproximaba dando un paseo hacia las instalaciones del colegio, desde donde nace y fallece la prueba pedestre, íbamos confluyendo algunos corredores de forma directamente proporcional a la cercanía al centro, o sea, más peña cuanto más cerca estábamos. Y es en esos momentos, cuando sientes el “ambientillo” pre-competición, cuando se desvanecen definitivamente los pensamientos, siempre recurrentes, de…” ¿qué coño hago levantado a estas horas un domingo?”
Todos sabéis de la buena organización de esta prueba, así que no redundaré en merecidas alabanzas.

El circuito llano, con tan solo algunos giros amplios en el mismo, se presta a hacer una buena marca, con distancia oficial, que siempre se agradece. Todos sabemos que no siempre 10 Km acaban siendo 10 Km, por increíble que esto parezca.
En mi caso fueron algo más de 43 minutos los que empleé en zamparme el circuito, aunque casi acabo devorado por sus fauces, pues era una de mis primeras competiciones. Recuerdo el gran papel que hicieron José Antonio, Mario, Mariano,el Compae, Jose Manuel, etc.….como espectador de lujo tuvimos a Antonio y a Ana de reportera gráfica,….presencias y ánimos que siempre son bien agradecidos.


Pero hoy, un año después, tras haberme arrastrado trotona y sobre todo cochineramente, durante unos 50 minutos, habiendo acumulado en lo que va de año la apabullante cifra de 2 salidas, y cargando de manera absolutamente antiestética 6 kilos más sobre mis maltrechas espaldas, me cuesta imaginar que hace algo más de 350 días, fui capaz de lograr lo que hoy me parece una gesta inalcanzable.
Hago promesa pública ante mis amigos de Las Verdes, que a esta situación trataré de poner remedio, en un plazo razonable, cuidando dieta y metiendo km aunque sean rastreros, para que al menos no os de vergüenza cuando diga que aun me siento Verde.
Si me encontráis por la calle, por mucho que os lo suplique, haced caso omiso a mis convincentes palabras y………. ¡¡¡¡¡¡¡NO ME DÉIS CERVEZA!!!!!!!!
Gracias compañeros, y espero que nos veamos, más pronto que tarde quemando alpargata.

viernes, 3 de abril de 2009

MEDIA MARATÓN DE MÁLAGA, Por Mario Zafra.


Falta poco para las diez de la mañana, día 29 de marzo del año 2009 d.c., y aqui estoy, entre una multitud de personas en calzón corto y camisetas coloridas, entre las que me incluyo, todos con aspecto mas o menos deportivo, según se dice. Falta poco para que comencemos, comentan que tres mil personas, tras un disparo o alguna señal a correr unos detras de otros por las calles de Málaga, objetivo hacer 21 km y un poco más.
Sólo me he quedado en la línea de salida, miro a un lado y otro por si veo algun "Verde", sobre todo a Gregorio y José Antonio, puedo ir en sus tiempos. Empieza el rumiar de la masa, empujones por adelantar en esa línea de salida, pensara que van a llegar antes, puede que sea así. Prefiero permanecer donde estoy. Avanzamos, pero solo ha sido un movimiento de acordeón para preparar la salida. Pasa un instante y empezamos a andar, ya debe de haber sido la salida. Andamos, y llegamos al arco de salida, puede que haya pasado un minuto, pulso el reloj, sigo andando... empiezo a correr. El camino es estrecho, maldita mediana.
Poco a poco vamos corriendo, entre huecos vamos adelantando, algún salto, alguna gran zancada para pasar entre corredores. Poco a poco asiento el ritmo aunque con paroncillos, no se trata de arrollar, solo de llegar. Hace un rato que no hay mediana. Observo un globo azul delante que marca tiempo de carrera pero aun esta lejos. El recorrido es descendente ligeramente, luego habrá que subirlo, y no será tan ligero.
Pasamos por un tunel y... ¿una cuesta? me vendrá bien. Abro zancada en la subida y cojo ritmo, es corta. Nos dirigimos al mar. Voy mas comodo, parece una carrera de relevos, a unos adelanto, otros me adelantan, es una cadena en movimiento. Levanto la vista y veo la cabeza lejana, de todos modos no voy a llegar a ella, así que a lo mio. Dos kilometros o tres, por debajo de cinco minutos el kilometro.
Paralelos vamos al mar ya, paso el globo, escrito 1 hora 45 minutos. Primer avituallamiento, no cojo agua, ¿y ese quien es? ¿viene de vuelta? va sólo, vuela. Lleva bastante al segundo. Avanzamos, me encuentro bien. Observo aquellos que estan de vuelta. Insconcientemente animo el ritmo paso otro globo, escrito 1 hora 40 minutos. Veo pasar de frente el globo de 1 hora 20 minutos. Ahí va Daniel detras de José, a ritmo. Pasa el globo de 1 hora 25, Antonio y Javi serios a la par. Pasa el globo de 1 hora 30 minutos. Me acerco al globo de 1 hora 35 minutos. Veo pasar a Gregorio, va lanzado. Por aqui debe de estar José Antonio. Hacemos cambio de sentido. Vamos bien, no conocia esta parte de Málaga, avenida ancha, edificios nuevos. Las sensaciones son buenas, objetivo el globo de 1 hora 35 minutos. Estará 200 o 300 metros adelante, quizas menos, ahí estará hasta el final, se resitio. Se que voy en mi grupo, veo un corredor de Albolote, siempre vamos a la par en las carreras de la Diputación de Granada. Va delante. No me gusta el zig zag que nos hacen, ida y vuelta, pero voy bien.
Globo de 1 hora 35 minutos, ahi esta, pero no hay manera, ¿voy a menos? creo que no. Mas bien adelanto corredores. Kilometro diez, por debajo de los 45 minutos segun mi reloj, extrapolando 1 hora 30 minutos los veinte, mas lo que tarde ese kilometro y un poco. Lo previsto.
Vamos para Málaga, la que conozco. Es bonito el paseo. No vamos para el centro. Adelanto al corredor de Albolote. Seguimos dirección este, paralelos al mar. No hay manera, ese globo no va a 1 hora 35 minutos, me da igual, a lo mio. Me encuentro bien Me cruzo corredores de vuelta, no veo a nadie esta vez. Ya pasamos la hora, veo en la mediana una cara conocida, no corre. Miro y levanto la voz ¡¡¡¡Paco!!!!, es Paco Montoro, me acerco a él y le informo de quien soy, nunca nos habiamos visto, saludo fugaz. Cambio de sentido y creo que kilometro 16. Considero que mi ritmo es correcto, algo de euforia tengo, no noto cansancio excesivo, buen fondo. Poco a poco nos alejamos del mar, ya hemos bebido un par de veces. Me entretiene ver la gente que nos mira y anima. Buen ritmo lleva ese, prefiero el mio. Kilometro 19.
Ya empezamos a subir. Se hace pesada la subida, no será mas de un kilometro. Sigue la subida. La ciudad de Málaga no es conocida por sus desniveles. Veo el estadio a lo lejos. Cojo el ritmo de aquellos que parecen ir más rapido. Ya esta la puerta del estadio. Acelero. ¡Joder! hay que dar una vuelta. Pues a darla. Me abro a la segunda calle y acelero. Voy pasando corredores por el exterior. Me gusta esta sensación, ahí esta el arco de entrada, detengo el reloj 1 hora 35 minutos, un minuto más me marca la federación.
Veo a Victor, me pregunta que he hecho, me ha visto a muy buen ritmo. Yo tambien.

miércoles, 1 de abril de 2009

VOLVER A EMPEZAR por Onio

El 11 de enero, con casi un mes de adelanto sobre lo previsto, vino al mundo Gonzalo y con él mi cambio de vida. Sé que suena a tópico pero puedo asegurar que eso de tener un hijo ciertamente hace que toda tu estructura cotidiana se desmorone y tengas que empezar a construirla de nuevo.
Para colmo la famosa crisis (a ver si alguien importante me la presenta para que le diga cuatro cositas) hace que mi, hasta ahora, estabilidad laboral pase a montarse en noria con lo que deja de ser de todo menos estable. Esto es lo de menos pues preveo que mas o menos a finales de mayo volverá a ser estable aunque la estabilidad que va a adquirir no sea la que más me gusta.
La primera de las circunstancias hizo que menguara considerablemente el tiempo libre del que habitualmente disponía, que hasta entonces tampoco era mucho. La segunda lo que hizo, y aún hace, es tener mi cabeza y estomago, creo que me ha salido una ulcera, ocupada día y noche en buscar una solución que no sea prepararme para aguantar largas horas en la cola del paro.
Con todo esto, la última vez que realicé un entrenamiento medio en serio fue el 4 de enero que hice una fabulosa tirada de 25 km junto a Antonio y a Javi. Después he salido otro par de veces o tres en solitario para rodar algo menos de 10 km. Hace algo menos de un mes acompañé o mas bien seguí de lejos a Antonio y a Javi en un entreno por las cuestas de Granada que me dejó durante unos días un ligero dolor en la rodilla izquierda sin duda debido a mi falta de entrenamiento. He de dar aquí las gracias a Antonio y Javi por invitarme a acompañarles a sabiendas de que mi estado de forma era lamentable y que no iba a hacer otra cosa que frenarles.
Estos tres meses de abandono de la práctica del running me han reportado unos tres o cuatro kilos y cierta envidia cada vez que leo las crónicas en los distintos blogs o simplemente veo a alguien correr por la calle pero sobre todo echo de menos no sólo correr sino todo lo que lo rodea. Así que hace unas semanas me propuse que tenía que salir a correr como fuese y cuando fuese ya que mi cuerpo y sobre todo mi mente lo necesitaba de forma acuciante. Por ello me puse a analizar las horas que tenía disponibles durante el día llegando a la conclusión de que las horas disponibles eran menos dos. Aún así no abandone y me dije que podía hacer un pequeño esfuerzo e intentar salir por la mañana temprano aprovechando que Gonzalo acostumbra a despertarse a eso de las cinco de la mañana y total por robarle un par de horas de sueño al cuerpo dos o tres días a la semana tampoco le va a pasar a uno nada.
El lunes fue el primer día que lo intenté pero tras acostarme pasadas las tres de la mañana no tenía uno cuerpo cuando sonó el despertador a las seis. El martes volví a intentarlo pero también fracasé en parte porque cuando sonó el despertador llevaba despierto algo mas de dos horas. Pero hoy si he podido.
Sin pensármelo, ya que si lo hago me vuelvo a meter en la cama, me he puesto la ropa de combate y me salido a la calle encontrándome con la sorpresa de que estaba lloviznando. Lo de menos ha sido el recorrido y el ritmo ya que hoy y durante algo menos de una hora he vuelto a disfrutar, he vuelto a sentir como mi corazón se aceleraba al subir las cuestas, como el sudor diluido con la ligera llovizna empapaba mi rostro, como mis agarrotadas piernas me empujaban hacia delante al son de mi respiración, he vuelto a sentir todo aquello que me hizo amar este deporte. Sé que me queda mucho para recuperar la forma que tenía hace tres meses, que los retos que me había propuesto para este año están muy lejos y es mas que probable que tenga que renunciar a la mayoría pero hoy todo eso me da igual por que desde hoy sé que vuelvo a empezar.

miércoles, 25 de marzo de 2009

PROBANDO EL TRIATLÓN (Por Victor)

Siempre fui promiscuo en los deportes. Primero fui futbolero pero al mismo tiempo practiqué de forma más o menos intensa otras disciplinas deportivas como baloncesto, esquí, ciclismo, tenis de mesa, windsurfing y water-polo. Por distintos motivos familiares y laborales abandoné el deporte durante 3 años, y así fue como llegué a alcanzar un sobrepeso importante, exactamente 17 kg más que en la actualidad. Retomé el deporte a los 33 años, esta vez con protagonismo para la raqueta, con el squash y posteriormente el padel, deporte que sigo practicando. Pero por fin encontré mi amor maduro hace 3 años y medio, y fue con el atletismo de fondo.

Ningún otro deporte me ha reportado tantas satisfacciones y conocimiento de mi capacidad como correr. Empezó como un complemento para recuperar el fondo físico perdido y poder practicar el squash con mejor condición física. Pero empezar a disputar carreras fue el estímulo necesario y suficiente para entrenar con mayor consistencia y entrega y empezar a medir mis límites. La mejora llegó rápido y los retos cada vez se hicieron más y más atractivos: Los diezmiles dieron paso a las medias maratones, cada una con mejor marca que la anterior, y al segundo año, después de 8 medias, encaré mi primer maratón, MAPOMA ’08. A partir de aquí y animado por los aguerridos amigos de las verdes (Antonio, Javi y Daniel) apareció un reto de ultrafondo, la subida al Veleta, que transformó radicalmente mis entrenamientos y la mentalidad frente a las dificultades.

Hace poco, en un entorno inmejorable de amigos corredores, terminé (terminamos) mi segunda Maratón en Sevilla con muy buenas sensaciones en general, aunque confieso que un poco contrariado con el crono final, donde solo pude arañar un minuto y medio a la complicada maratón de Madrid. Sevilla dejó distintas sensaciones y motivaciones entre todos los amigos que corrimos. Nuestro incansable Antonio a los pocos días ya estaba pensando en esa gran cita de este domingo en Málaga para intentar batir su marca y sé que ha entrenado para ello. Otros amigos como Christian, Daniel o su amigo Dani creo que han mantenido el nivel de entrenamientos y de forma que ganaron para Sevilla, aunque no todos correrán en Málaga. Otros por el contrario, entre los que me incluyo y creo que hablo también por Javi, Jose Antonio y Jesús, hemos tomado los entrenamientos con más filosofía después de Sevilla y correremos Málaga con mucho entusiasmo pero, al menos en mi caso, con dudas.

Y ha sido en esta etapa de relativo descanso en los entrenamientos cuando he tenido una aventura con el Triatlón que me ha cautivado. Ya hacía unos meses que había convencido a un par de amigos de toda la vida para que empezasen a correr. En concreto con David he practicado toda clase de deportes, sobre todo últimamente con el squash y el padel. De hecho va a debutar en Media maratón este domingo en Málaga. Pero él ha sido quien me ha empujado a probar triatlón. Hace un mes rompimos la hucha y adquirimos sendas bicicletas, con las que salimos los viernes a dar pedales unas pocas horas. Y la natación es quizá la disciplina más complicada pero a la vez la que reporta mayor beneficio y equilibrio al cuerpo.

Hace 2 semanas dimos un paso más y nos apuntamos en un club de Triatlón (http://triatlonarmilla.blogspot.com/) y este sábado pasado tuve el privilegio de compartir un entrenamiento de un triatlón de distancia olímpica con ellos. A las 8 de la mañana ya estábamos tirándonos a la piscina para hacer 1500 metros, con la ayuda inestimable de Jorge Ruiz (extriatleta profesional) corrigiéndonos en la disciplina que a la mayoría se nos atraganta más. Cambio de ropa y salida en bici en un grupo en el que hubo nuevas incorporaciones. La bicicleta creo que es la disciplina donde más nivel existe en general en el grupo, ya que la mayoría de los triatletas vienen del ciclismo, así que hicimos unos 55 km a un ritmo alegre de unos 32 km/hr, en un trazado de subidas y flasos llanos (Armilla-Gabias-La Mala-Chimeneas-Ácula-Ventas de Huelma-Malahá-Otura-Armilla). Por último cambiamos maillot por pantalón de atletismo y zapatillas y a dar una vuelta a la base aérea (9,2 km). Las sensaciones en las piernas no existían, no era capaz de advertir si llevaba un ritmo alto o bajo, así que tiré de oficio y encabecé el reducido grupo que quedamos para correr. Las sensaciones al terminar fueron las habituales de euforia y satisfacción. Fueron casi 4 horas de ejercicio que dejaron un sabor de boca inmejorable.

El club Triatlón Armilla ha nacido hace sólo unos meses pero la gente que lo compone son un grupo de aguerridos deportistas que derrochan entusiasmo, entrega y valentía. Para aquellos que os gustan los retos físicos el horizonte se amplía mucho practicando este deporte. En el club ya hay unos cuantos componentes preparando un Iron Man para este año. Retos que hasta hace poco me parecían casi imposibles, como la subida al Veleta o la 101 de Ronda a pie, ya hay más de uno que los colecciona. Además, los 3 deportes se complementan a la perfección previniendo lesiones y sobrecargas. ¿Inconvenientes? El miedo a la piscina para la mayoría (entre los que me incluyo), y el gasto inicial en bicicleta del principio, pero con lo que nos gusta el deporte, ¿esto va a ser un handicap? Amigos, anímense al Triatlón!!.

sábado, 14 de marzo de 2009

MI PRIMERA VEZ. Rocío Díez Ortiz.

El día sería un Domingo, Domingo 8.

La ciudad, Loja.

- Ya verás - áfirmaba él-, estoy convencido de que puedes hacerlo y que lo vas a disfrutar. Está bien para debutar, no es muy dura y son 12 km

- ¿12km? ¿Seguro crees que puedo?

- Pues claro que puedes... envíame una copia de tu DNI por fax...

Y... más o menos así fue como comenzó todo.

Llegó el Domingo... un día que nos regalaba un cielo limpio, un sol espléndido y una temperatura deliciosa...

Sin duda, era "el día".

A las 9.30 a.m. nos recogían Gregorio y Mcarmen, quienes tras las debidas presentaciones y con una calurosa y casi familiar acogida nos ofrecieron su coche y juntos marchamos hacia Loja.

En el camino se sucedían las conversaciones relacionadas con carreras, entrenamientos, maratones, estados físicos, molestias musculares... para una novel en el tema como yo.... todo le sonaba a nuevo y en consecuencia muy interesante....; es tal el placer de rodearse de gente que se entusiasma tanto por algo, placer que se multiplica cuando la causa de ese entusiasmo es un deporte, lo que implica aire libre, salud, competición, personas...

Todo iba bastante bien, estábamos llegando, yo respiraba incertidumbre, curiosidad, temor, ilusión...

Hasta que llegó el momento... la entrada al pueblo, a la ciudad que me vería debutar, Loja....

Suerte que al estar sentada en el asiento trasero y mirando por la ventana... nadie vio la expresión de mi cara cuando el coche comenzó a ascender y descender por aquellas calles...

¡Dios! pero...

¿Loja? , ¿Loja no estaba en un valle? - pensaba yo...- ¿Es posible tanta cuesta? ¿Nos habremos equivocado de pueblo?

Pero... no, no nos habíamos equivocado de pueblo. Efectivamente, estábamos en el lugar correcto y a la hora fijada.

Loja, 10.30 a.m.

En media hora comenzaría la carrera... había que recoger dorsales y chip en el pabellón deportivo, y... ¿El fondo físico...? Eso... ¿Eso dónde se podría recoger...? Rumiaba para mis adentros.

Por supuesto... como muy bien me aconsejó un sabio compañero... era muy, muy importante mostrar seguridad, "No sólo serlo, también hay que parecerlo..."

Y, yo..., decidí seguir al pie de la letra ese consejo... caminé con seguridad y me dejé llevar.

De los momentos mas "intensos" de esa pre-carrera fue el calentamiento... rodeada de gemelos definidos, cuerpos fibrosos y una gran mayoría masculina. Aquello, aquello era... ¡el sueño de toda chica...! (aunque en esas circunstancias... no el mío....puedo asegurar...)

La suerte estaba echada, pistoletazo de salida, ¡¡¡comienza la aventura!!!

El día era fantástico, la gente que me rodeaba inmejorable, me sentía en buena forma y sólo quedaban tres cosas: Entregarse, resistir y disfrutar... ¡¡disfrutar mucho!!

Y así lo hice. Durante 1 hora, 06 minutos y 35 segundos...

Mi ritmo fue lento, demasiado quizá. Intenté acelerar en las bajadas y mantenerme en las subidas. Mi temor, las cuestas... amenizadas y mucho más livianas gracias a la compañía de un caballero, quien a pesar de mi insistencia en que no lo hiciera, se olvidó de su ritmo para acompasar el mío y acompañarme en los primeros kilómetros... Gracias.

Y bueno, puedo decir que... ¡¡lo conseguí!!

Lo hice

Mi primera carrera.

La primera de, espero, una larga lista...

Ganas... muchas,

Tesón... el que haga falta

E ilusión... ¡¡¡¡Tooooda!!!!

¿¿¿Me admitís en vuestro grupo???


miércoles, 11 de marzo de 2009

" YA SOY MARATONIANO" por Roberto Gil Muñoz








"Mi hermano me ha llevado a la gloria" …………….. "marcaba los kilómetros a 4 : 40"…………. "Hice el ultimo 1200 en 4 minutos"…………. "El globo de las 3 :30 iba dando tirones y tuvimos que adelantarle"………. "Se me subió un testículo y tuve que parar"…………. Estos eran algunos de los comentarios que se escuchaban en el autocar de vuelta a Granada, después de haber concluido la 25 maratón de Sevilla, habiendo terminado todos la gran carrera con respecto a sus expectativas y logros batiendo algunos sus marcas personales y otros haciendo una excepcional carrera iniciándose así en la distancia de Filipides.
Si bien hay que resaltar el gran pundonor de algún compañero que tras lesionarse en el kilometro 22, marcando la media en 1:40, logro terminarla con ese pundonor que le caracteriza y esa raza de experto maratoniano.
Pero, es en el mes de noviembre, cuando realmente empieza la carrera con los entrenos , las series las tiradas largas que hacen el introito de lo que serán los próximos meses porque una maratón comienza tres meses antes del pistoletazo de salida y entre el mes de noviembre y la salida está el día anterior con salida a las 8,30 desde armilla con fotos incluidas, llegada al hotel, recogida de dorsales, gran alegría al saludar a José Antonio Flores y su esposa Mati, comida de la pasta, cena en Triana y recogida hacia la habitación para dormir poco y mal.
Amanece el gran día con una temperatura de 7º y una ligera brisa, salida en grupo caminando hacia el estadio olímpico de la cartuja, llegada por una de las rampas de acceso, saludar al mítico ABEL ANTÓN para mí un gran honor, aplicación de cremas y vaselinas, ajuste de cronómetros, salida hacia el tartán del estadio que realmente me impresiono. Nervios de salida y ultimo repaso a la táctica junto a mi compañero Juan Tejero y Esteban, que nos acompaño hasta el kilometro 26.
Salida del estadio con ritmo algo lento hasta que la carrera logra estirarse y cada uno va cogiendo posiciones y ritmos acordes con sus fuerzas y posibilidades. Van pasando los kilómetros plácidamente con esa táctica de salida que consistía en contener la euforia y marcar los kilómetros a 6 minutos, paso por el lateral del parque del alamillo y giro a la derecha para enfilar la calle paralela al Guadalquivir con el pirulí de la rtva al fondo y primera fotos del equipo de reporteros del club atletismo armilla : "¿que tal vas Juan?".. "¡voy bien!", a Esteban no hacía falta preguntarle pues era nuestra liebre voluntaria hasta el kilometro 26 y derrochaba energía y palabrería , pues tenía para todos, para los voluntarios, para protección civil, para los compañeros de carrera , corriendo con Esteban tienes, aparte de su grata compañía, el entretenimiento asegurado.




Íbamos acumulando pasos kilométricos, tragando asfalto ,rotondas, avenidas, puestos de avituallamiento comandados por decenas de voluntarios con camiseta roja conmemorativa del 25 aniversario de esta maratón de Sevilla que el domingo para no variar tenía un color especial, una temperatura agradable y mucho público en sus calles.
Sobre el kilometro 15 se nos unió al grupo una chica del club de Almuñécar amiga de Esteban que compartió con nosotros kilómetros ,impresiones y asfalto y mas asfalto.
La media en el kilometro 21 la marcamos en 2 horas 1 minuto hasta ese momento iban respondiendo bien piernas, corazón y cabeza.
El globo de las 4 horas lo teníamos a la vista, esteban quería dejarnos en él y luego marcharse por lo que aumento un poco el ritmo marcando kilómetros a 5:30 y 5:40 que creo que eso fue un gran error pues no conseguimos unirnos al grupo del globito. Llegado el kilometro 26 esteban cumplió su palabra y nos dejo con un cambio de ritmo alejándose entre una maraña de corredores precedentes.
Vista exterior del estadio del Betis, giro a la derecha, avenida de las palmeras, rio a la izquierda, parque María luisa a la derecha ,cielo azul y al frente el kilometro 30, puesto de agua atendido por magníficos voluntarios. "Juan, ¿que tal vas?" –"voy bien"- "pues venga, que nos quedan 12 y esto esta chupao".
Van pasando puntos kilométricos, giro a la izquierda ,cruce del puente y nos introducimos en el barrio típico de Triana, ya a estas alturas de la carrera lo que antes funcionaba armónicamente piernas corazón y cabeza ahora parecía que algo no iba todo lo bien que debiera, si bien la cabeza estaba programada y estimulada para terminar, las piernas iban acumulando kilómetros, cansancio, dolor y claro el corazón tiene que bajar ritmo subiendo así el marcaje kilométrico de 6 a 6:05 etc.
De nuevo parque del alamillo y allí estaba Esteban esperándonos para contarnos con todo lujo de detalles que había tenido que parar por un problema testicular, en esto el punto kilométrico 39 y ultimo avituallamiento, bajada por la avenida del estadio y al final estaba de nuevo mi reportera de lujo para darme ánimos y correr conmigo algunos metros, entrada al estadio, vuelta triunfal, meta y porque no decirlo alguna lagrima que otra también corrió. Lo del tiempo es lo de menos 4:15:59. Ya soy maratoniano.

lunes, 9 de marzo de 2009

ELOGIO DE LAS AGUJETAS

De la Wikipedia:

“Las agujetas (nombre médico mialgia diferida) es el nombre coloquial de un dolor muscular llamado "Dolor muscular de aparición tardía" (en inglés DOMS: Delayed Onset Muscular Soreness) acompañado de una inflamación muscular. Aparece como un dolor localizado después de un período de ejercicio intenso tras un período carente de ejercicio. Su síntoma es un dolor intenso y localizado similar al de pequeñas agujas (de ahí el nombre) y suponen una disminución de la movilidad y la flexibilidad durante un periodo entre uno (24 h) y cinco días, dependiendo de la actividad y del historial previo de carencia deportiva.”

Y sigue la Wikipedia:

“La mialgia diferida (agujetas) aparece siempre en la práctica de un ejercicio en la que existe una contracción muscular excéntrica (contraria a la gravedad - un ejemplo puede ser cuando se corre cuesta arriba).”

Contracción muscular excéntrica.

¿No mola esa definición?

Para los amantes del Tumbing, cualquier contracción muscular que vaya más allá de la necesaria para transportarse de la cama al sofá y de éste al lecho, con parada y fonda en el frigorífico; ya es excéntrica por demás y termina por provocarles unas agujetas que se clavan más en el orgullo que en los propios grupos musculares.

Y, sin embargo, yo adoro las agujetas.

Hoy, por ejemplo, me duele todo.

A resultas de la preparación para la Maratón de Sevilla, me concentré en acumular kilómetros para ganar en resistencia. Ello me llevó a olvidar las series y los Fartleks, los entrenamientos de calidad y cualquier tipo de intensidad atlética. Es decir, tras el parón navideño, me limité a seguir los preceptos de la famosa canción mexicana:

“Una piedra en el camino

Me enseñó que mi destino

Era rodar y rodar,

Rodar y rodar.

Después me dijo un arriero

Que no hay que llegar primero

Sino hay que saber llegar.”

Porque, además, dejé temporalmente el baloncesto. Con el nervio ciático rabiando de dolor y ya que mi objetivo para este principio de año era culminar mi primera Maratón, me olvidé de las canastas, los rebotes y los contraataques.

Y llegó el 22 de febrero, tan, tan importante y por tantas cosas. Y terminé mi primera Maratón, sufriendo como un perro. Y me pasé un par de semanas lamiéndome las heridas, sin apenas hacer deporte alguno.

Y volví al baloncesto, aquejado de un mono tan grande que era más un Gorila de montaña que un simpático chimpancé. Dos partidos en cuatro días. Y como remate, un día después, la carrera de Loja, del Gran Premio de Fondo de la Diputación, cuyos últimos seis kilómetros los hice a muerte, con el cuchillo entre los dientes, intentando recuperar esas sensaciones competitivas que tan olvidadas tenía.

Y por eso, ahora, me duele todo. Piernas, brazos, lumbares, hombros, abdominales y dorsales.

A-gu-je-tas.

Y me encantan.

Las agujetas te hacen sentir vivo. Te recuerdan la existencia de músculos olvidados o desconocidos, de partes de tu cuerpo de las que ni conocías su existencia. Las agujetas son sinónimo de acción, de vida activa y sana, de movimiento, de no resignación. Cada vez que te levantas de tu asiento, los aguijonazos que se clavan en las piernas te recuerdan que volviste a correr a 4.15 minutos el kilómetro y, cuando te pones la chaqueta, la contracción de la espalda te retrotrae al pabellón de baloncesto, a ese rebote en ataque y a esa canasta con falta y tiro libre adicional.

Sí.

Nos gustan las agujetas. Como nos gustaban aquellos Mil Dolores Pequeños de los que hablamos tiempo ha. Nos gustan porque nos recuerdan que, efectivamente, estamos vivos.

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.

http://www.granadablogs.com/pateandoelmundo/

lunes, 2 de marzo de 2009

El Riesgo de padecer Fibrilación Auricular aumenta con la Actividad Física





Un estudio del Hospital Clínic de Barcelona permite relacionar la actividad
física, la altura y el tamaño de la aurícula con el desarrollo de la Fibrilación
Auricular idiopática. Los resultados determinan que la probabilidad de padecer
esta cardiopatía aumenta con las horas de ejercicio físico realizadas. Según este
trabajo, la práctica de deportes de resistencia o una actividad física laboral
intensa mantenida durante años, aumenta el riesgo de padecer en un futuro la
arritmia cardiaca más frecuente en la población adulta.
Barcelona, sábado 23 de febrero de 2008. La Fibrilación Auricular (FA) es la
arritmia cardiaca más común en la práctica clínica. Se caracteriza por la presencia de un
ritmo cardiaco irregular, y puede ser causa o consecuencia de una insuficiencia
cardiaca. Los síntomas más frecuentes son palpitaciones en reposo o en esfuerzo, disnea
–sensación de falta de aire-, dolor torácico o mareo. El 30% de los casos que ingresan en
urgencias son idiopáticas, es decir, de causa desconocida en personas de menos de 65
años. Esta es una de las principales conclusiones extraídas de un estudio, publicado en la
revista Europace (10(1):15-20), llevado a cabo por investigadores del Hospital Clínic de
Barcelona/IDIBAPS. El trabajo ha sido coordinado por el Dr. Lluis Mont , médico
investigador del Instituto del Tórax del Hospital Clínic y coordinador del ‘Grup de
Recerca en Fibril.lació Auricular’ (GIRAFA), dentro del grupo de investigación de
arritmias del IDIBAPS dirigido por el Dr. Josep Brugada. El trabajo se ha realizado en
colaboración con el Dr. Roberto Elosua, del Instituto Municipal de Investigación Médica
(IMIM), quien colaboró en el diseño del estudio y el análisis estadístico de los datos. El
trabajo científico se ha presentado hoy con ocasión del III Simposio Internacional Esteve
de Cardiología.
La prevalencia de esta cardiopatía aumenta con la edad, pasando de un 0.4% en la
población general, a prácticamente un 5% en los mayores de 65 años. El objetivo del
estudio liderado por el Hospital Clínic era identificar nuevos factores de riesgo para el
desarrollo de la fibrilación auricular idiopática. Los resultados demuestran que existe un
efecto acumulativo, ya que la probabilidad de padecer fibrilación auricular aumenta con
la cantidad de ejercicio físico que se practique a lo largo de la vida. Además de la
actividad física, la altura y el tamaño de la aurícula son también factores de riesgo
independientes para el desarrollo de esta patología cardiaca.
El propósito de este estudio era comprobar que efectivamente existe un vínculo entre la
actividad física y la fibrilación auricular. Para llegar a esta conclusión, los investigadores
incluyeron en su análisis a dos grupos de individuos: por un lado, revisaron a 107
pacientes menores de 65 años que habían acudido al Servicio de Urgencias del Hospital
Clínic con un episodio de fibrilación auricular de menos de 48 horas de duración; por
otro lado, como grupo control seleccionaron a 107 individuos voluntarios sanos
emparejados por edad y sexo.
Cada una de estas personas contestó a un detallado cuestionario con el fin de
determinar el tiempo acumulado que dedicaban a actividades físicas a lo largo de sus
vidas. Del análisis multivariable se deduce que la práctica de deportes de resistencia
aumenta en 7 veces el riesgo de padecer fibrilación auricular idiopática, esta tiene
relación con la actividad física acumulada durante la vida.
Según el Dr. Mont, estudios previos relacionan el ejercicio físico intenso con la aparición
de fibrilación auricular, como consecuencia de la hipertrofia típica de las cavidades
cardiacas (o corazón de atleta) de estos pacientes. Sin embargo, dichos trabajos no
recogían algunas variables cuantificables en otro tipo de pacientes, como son la
actividad laboral que implique una actividad física mantenida o incluso la altura del
individuo. El descubrimiento de estos nuevos factores de riesgo en la más común de las
arritmias puede ser clave para conocer las causas de la fibrilación auricular idiopática y
determinar así medidas preventivas eficaces.
“El estudio nos demuestra que a mayor actividad física, mayor probabilidad de padecer
fibrilación auricular. Esto significa que a partir de una determinada edad hay que ajustar
el grado de esfuerzo físico para evitar problemas cardíacos futuros”, afirma el Dr. Mont,
quien matiza que “el deporte es sano, pero debemos ser conscientes de nuestras
capacidades y no exigirnos altos rendimientos a partir de ciertas edades”.
Para más información:
Hospital Clínic de Barcelona
Área de Comunicación
Marc de Semir, jefe de Comunicación (mdesemir@clinic.ub.es)
María Trenzado, colaboradora (webmaster@clinic.ub.es)
Tel.: 93 227 57 00
www.hospitalclinic.org

lunes, 23 de febrero de 2009

EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD. Crónica del maratón de Sevilla (por Antonio)

A los 15 días de una pequeña operación, a principios de diciembre cuando por fin podía comenzar de nuevo a rodar, le comentaba a José (Palma) que quería ir al maratón de Sevilla y que mi objetivo era hacer sobre 3 horas 6 minutos. Lejos de desanimarme y con su mejor voluntad y conocimiento, que son muchos, me decía que era un objetivo ambicioso, que había que correr mucho, y entrenar más, pero que era posible. Aquellas palabras me sirvieron de estímulo, a mí y a mi ambición, para hacer lo posible por conseguir esa meta. Después vino una lesión de rodilla que no me dejó entrenar bien hasta mediados de diciembre, y que cerca estuvo de dar al traste con mis objetivos. Afortunadamente pude recuperarme rápido y ponerme manos a la obra (o pie a la zapatilla). Comenzando así un periodo de entrenamiento como nunca antes había hecho en mi vida, combinado intensidad y volumen de kilómetros.

El primer test de cara al maratón, la media de Almería, fue un pequeño varapalo, pues no me acerqué a los tiempos previstos. Esta desilusión, lejos de desanimarme, me galvanizó y me hizo entrenar más duro, aún si cabe, las tres semanas que faltaban para la cita Sevillana. Con todo listo en mi cuerpo, y en mi maleta, me relajé viendo Carros de Fuego, elemento que comienza a convertirse en una tradición premaratoniana. Al día siguiente salimos Ana, Nuria, Javi y yo para Sevilla. Nada más llegar allí, nos dimos cuenta que estábamos en puertas de un gran Maratón, y es que, a pesar de no tener el nombre de otros, hay que rendirse. Sevilla tiene un maratón de primera: la organización, la infraestructura, el trazado, la información y los agasajos a los participantes son sencillamente espectaculares, y todo ello por un precio insignificante. Todo esto en boca de un malagueño, no es cualquier cosa.

El día previo a la carrera fue estupendo, casi parecía que estábamos de turismo. La compañía de las verdes, y sus familias, la ciudad de Sevilla y la temperatura me hicieron olvidar que estaba allí para un maratón y pude relajarme y disfrutar de la ciudad plenamente. Además la comida y la cena en familia hicieron mucho más animada la jornada.


Me levanté antes de que sonara el despertador, con ganas de correr y de perseguir mis objetivos. Había planificado correr a 4:25 min/km y tenía ganas de empezar. Como había dicho Víctor, 22 minutos cada 5 Km. Me despedí de Ana y me fui en busca de mis compañeros. Así, tras los preparativos propios de cada carrera nos encontrábamos Javi Ruiz, Cristian, Jesús, José Antonio, Daniel, Javi y yo, cantándole cumpleaños feliz a Víctor en la salida, ante el asombro de los demás corredores.

Sonó el disparo, y aquí el error de planificación de colocarnos más atrás de lo esperado tuvo dos consecuencias. La primera de ellas, más de un minuto en cruzar la meta, pero al fin y al cabo esto te lo descuentan en el tiempo oficial. La segunda consecuencia, más de un minuto y medio perdido por un atasco en el túnel de salida, y éste habría que recuperarlo. Algunos pensarán que un minuto más o menos en un maratón, tiene poca importancia, pero cuando uno tiene la planificación del ritmo tan bien estudiada esto supone un gran contratiempo. Hay una frase que dice que cuando no hay cabeza el cuerpo paga las consecuencias. En breve iba a descubrir el verdadero significado de esta afirmación.


Al abandonar el estadio pudimos comenzar a correr, en los primeros metros Daniel impuso su ritmo y se perdió entre la riada de corredores. En mi primera maratón, el Mapoma de 2008, corrí buscando sensaciones, con un objetivo, pero más preocupado en poder concluir con dignidad. Ahora y con algo de experiencia, sólo me valía hacer un tiempo, así que tras comprobar que me encontraba bien y que todo parecía estar en su sitio comencé con una rutina que mantuve durante toda la carrera: pinchaba cada Km en mi cronómetro y adecuaba el ritmo al objetivo perseguido. Esta planificación me llevó a separarme antes del Km 5 de Cristian y Víctor. Javi, al que hay que alabar su ambición y valentía en su primera atacada al maratón, compartía mis objetivos y juntos cruzamos el Guadalquivir, donde fuimos jaleados por nuestras pacientes y comprensivas parejas. Esto es algo que se agradece inmediatamente, en nuestro caso aumentando el ritmo. Decidimos que, puesto que habíamos perdido un tiempo precioso en el túnel de salida, habría que meter un Km a 4:10-4:15 de vez en cuando, con la idea de entre el Km 15 y la media maratón recuperar la planificación espacio temporal, cosa que hicimos aunque sufriendo bastante.


La dureza del entrenamiento, nos permitía poder afrontar el reto, pero notaba que tenía los músculos cansados, y desde el Km 15 el gemelo izquierdo comenzó a manifestarse como de costumbre. Decidí no hacerle caso y seguí corriendo sin más, deseando que me permitiera continuar. Sobre el Km 20, Javi comenzó a quedarse un poco atrás, no mucho, pero unos pocos metros nos iban separando. Aunque lo lamenté, puesto que habíamos corrido muy bien y cómodos juntos, animándonos y compartiendo nuestras dudas e ilusiones, decidí seguir con mi ritmo en busca de mis objetivos. Además, estaba convencido, dada su fortaleza, de que en breve estaría de nuevo allí, a mi lado, haciéndomelas pasar putas para seguirle. Al poco me quedé con un grupo que me dijeron que iban a por las 3 horas 10 minutos, así que supe que tenía que poner tierra con ellos.

Ahora comenzaba otra carrera, cruzaba la media maratón en solitario, había recuperado lo perdido por el dichoso túnel y me disponía a doblar el tiempo empelado hasta ahora. Así que nuevamente tocaba tirar de oficio, me preparé para aguantar y seguí corriendo. Entre los Km 24 a 30 lo pase mal, no me gustaba esa parte del recorrido, no había casi nadie por allí y, encima, debí de quedarme un poco en tierra de nadie, entre los que perseguían las 3 h y 3h 10. Durante aquellos kilómetros mi única distracción fue seguir cazando a otros corredores y Kilómetros en mi cronómetro, el dígito que más se repetía era el 4:19 min/km. Tras pasar el parque de María Luisa, llegamos al río de nuevo, ahora sabía que la carrera comenzaba de verdad. 12 Km me restaban, la cuidad comenzaba a animarse y ahora eran muchísimos los corredores que me acompañaban. Al igual que en Madrid, el año anterior, llevar un ritmo constante me permitía adelantar a muchísima gente, de hecho desde la media maratón al final sólo me adelantaron cuatro corredores, según la clasificación, en cambio, yo podía adelantar a muchos.

Crucé el río por tercera vez y ahora la cosa se ponía dura de verdad. Por el Km 35 el cansancio comenzaba a hacer verdadera mella y el cuerpo me pedía bajar el ritmo. No estaba dispuesto a hacerlo, las palabras de ánimo, que Ana me dedicó antes de salir de la habitación, me servían para aguantar. Ahora era el momento de la tiranía, la tiranía de la mente sobre el cuerpo, del espíritu y la voluntad sobre lo humano, era el momento de anular las señales del cuerpo, su dolor y agonía y seguir hacia delante. En el Km 38 me encontré con Daniel, le alenté y le dije que me siguiera pero iba muy tocado y se quedó atrás.


Es el momento de interrumpir este relato para hacer pública mi admiración por este corredor. Daniel eres el más grande, cualquier otro en tu situación estaría lamentándose y compadeciéndose. Tú sigues en la brecha, alegrándonos a los demás y contagiándonos tu optimismo. A pesar de no haber entrenado y de tus dolencias repetiste tu tiempo de Madrid, eres increíble.













Tras dejar a Daniel volví a cruzar el río, ya por última vez, y me dispuse a aguantar lo mejor posible los últimos Km. El dolor era insufrible, las piernas me dolían en cada una de sus terminaciones nerviosas. Mi zancada era lamentable, lanzaba las piernas con las caderas ante la rigidez de mis miembros. Esto provocaba que los tiempos se me fuesen un poco, pero sabía que tenía un poco de colchón a mi favor. A pesar de eso decidí no acomodarme y seguir intentando marcar los tiempos. El único pensamiento en mi cabeza era: no vuelvo a un maratón en mi vida, esto es una animalada, y cosas por el estilo. Al llegar al estadio vi a Ana y a los demás animándome. Si en Madrid levanté los brazos y sonreí, ahora sólo podía gritar, gritaba con angustia y sufrimiento, mi cuerpo se sublevaba por lo que le había hecho pasar. Como un loco entré chillando al túnel y me dispuse a cruzar la meta.



Lo conseguí, el sufrimiento, el dolor, los días de entrenamientos con frío y lluvia, se convertían en una marca sobre el reloj, un premio que compensaba todo lo sufrido.

3 horas 6 minutos 33 segundos de tiempo real. Objetivo conseguido.

domingo, 22 de febrero de 2009

MARASEVI 2009


Solamente decir, antes de que lleguen las respectivas crónicas, que todos nuestros amigos han acabado de forma triunfal el maratón de Sevilla y que hoy si se podía decir que Sevilla tenía un color especial, EL VERDE.

miércoles, 18 de febrero de 2009

MARATÓN: ARDEMOS POR CORRER... (por Jesús Lens)



... Pero tememos quemarnos.



Quién más, quién menos, tenemos nuestras dudas. Porque todos queremos dar lo máximo, cumplir con los objetivos marcados y, por tanto, sentirnos triunfadores, este domingo, en Sevilla, al cruzar la línea de meta.

Para algunos, los Verdes novatos, los principiantes, los que nunca hemos corrido los 42 kilómetros y 192 metros, el desafío es llegar. Terminar. Ser capaces de culminar un recorrido mítico que, ahora mismo, se plantea como toda una proeza.


Para otros Verdes, llegar no es tan importante como hacer una buena marca. Ellos ya se han enfrentado a la prueba reina de atletismo mundial... y la han derrotado. Ya saben lo que les espera y han sufrido en sus carnes los calambres, la fatiga y la sensación de deshidratación que te ataca cuando pasas el kilómetro 35 y chocas de cabeza con el temido Muro, con el Hombre del Mazo, agazapado tras una curva, esperándote.


Y aún así, lo peor de la maratón son las dos semanas previas. Porque estás fino, estás fuerte y tienes hambre de kilómetros. Pero no puedes, no debes correr. Al menos, todo lo lejos y todo lo rápido que te gustaría. Y ardes por dentro, te inflamas, te pones crispas y no sabes cómo templar los nervios.



Después de larguísimas y solitarias tiradas, en lo más crudo del crudo invierno, con frío, nieve, granizo, lluvia y viento, trotando por caminos embarrados, sin cejar en el empeño de cumplimentar recorridos imposibles; llega el buen tiempo, sale el sol... y no puedes, no debes correr. El camino te llama, te invita, te intenta seducir... pero has de permanecer impasible, duro e impertérrito. Porque tu cita es el domingo. Y ahí te juegas el todo por el todo.


¿De qué sirven tantas horas de duro y exigente entrenamiento si un calambre, un pinchazo o una lesión no te dejan llegar a meta? ¿Para qué esos madrugones, esas series o esos Fartlek, si al final te desinflas y no llegas en el tiempo para el que te has estado dejando la piel en los caminos?

Por eso, ardemos por correr. Pero tenemos miedo de quemarnos. ¿Habré entrenado lo suficiente? ¿Debería haber acumulado más kilómetros o me habré pasado? ¿Iremos demasiado deprisa? ¿No estaremos siendo demasiado conservadores? ¿Acelero un poco ahora o lo pagaré después?


El periodista americano Heywood Hale Brown sostenía que “el deporte no forja el carácter, sino que lo pone de manifiesto.” Aunque pienso que sí, que correr forja la personalidad, lo cierto es que este domingo será una inmejorable ocasión para poner de manifiesto el carácter de algunos de los amigos de Las Verdes.


Hermanos... ¡suerte y a por ellos! Son muchos los kilómetros, pero más aún son nuestras ganas de devorarlos.



Nos vemos en el asfalto.


miércoles, 11 de febrero de 2009

TEST DE GAVELA (o será Gacela)

(Por Antonio)


Aprovechando que esto está un poco parado y con la intención de cambiar la entrada y, de paso, comentaros que tal nos ha ido el test de la polémica, el test de Gavela.


Pues eso, una más y una menos, una piedra menos en el camino. El test de Gavela que no hicimos el año pasado por falta de tiempo. Al mediodía Víctor, Cristian y un servidor, 2X6000 camino de Pinillos.

Lo hemos hecho a nuestra bola, sin recordar muy claramente lo que decía el test, el primer 6000 a ritmo de maratón y al segundo, fuerte, casi a tope. Pero al final nos ha salido perfecto, hemos clavado los tiempos. Según lo que estipula el maestro Gavela estamos en tiempos de 3:06 - 3:07 para el maratón de Sevilla. Era el ritmo al que pensábamos salir, pero ahora nos sentimos más confiados y un poco más preparados. Porque además de una prueba, un experimento, es un buen entrenamiento de cara al maratón.


Salimos fuertes, por debajo de lo estipulado, pero Víctor estaba intratable y aunque tenía que ir diciéndole “afloja” de vez en cuando, ha sabido marcar muy bien el ritmo. Voy a contaros mis experiencias y que los demás la completen en los comentarios.

Me ha costado salir y, sobre todo, seguir a Víctor. Un proceso gastrointestinal (a buenos entendedores ..……) me tiene flojillo, pero bueno, haciendo de tripas corazón (y eso que hoy no era el día para eso) he conseguido mantenerme ahí. Un ritmo de 4:15, duro pero sostenible después de lo que llevamos encima. Al final hemos subido en 25:56, muy por debajo de lo estipulado. Al llegar intentamos recuperar un poco el aliento y de nuevo nos encaminamos hacia el 6000 de la verdad, el duro, el que nos daría la clave del ritmo sevillano.


Salimos, o mejor dicho, a Víctor le abrieron la puerta de corrales y salió arrancando tierra del suelo, qué tío, me recordaba, aquel “Víctor sácanos” que pronuncié en Albolote y que sólo repito en bromas. Pues nada, a tirar de oficio y a seguirlo. Resultado primer 1000 a 3:37, pero ahí estábamos, Cristian y yo tras él. El segundo Km fue algo más tranquilo y como me encontraba fuerte mantuve un ritmo alto. En el Km 2.5 me vine abajo, aflojé, y al pasarme Víctor me enganché a él y mantuve su ritmo. Me costó horrores, no podía con mi alma. Muscularmente estaba bien, fuerte, pero estaba sin energías. Intentaba convencer a mi mente con la idea de abandonar en breve, y que lo que hiciera, bueno sería. Así pasamos el 4, cerca del 5 propuse abandonar, pero un ¡qué coño! me hizo sentir avergonzado de mi flojera y seguí. Mantuve el sacrificio y al final paré el crono en 23:00, Víctor entró en 23:10 y Cristian, que ayer hizo 12 Km a 4:05, una barbaridad, entró en 23:40.


Valoraciones: me encuentro muy muy bien, cansado pero bien. Ahora mi motivación se encuentra a tope, sé, o lo creo ciegamente, que puedo perseguir mi objetivo, y a por el voy a ir.

Copio y pego las estimaciones del test para nuestro tiempo. ¿Qué opinan vuestras mercedes?


1º 6000 2º 6000 Marca posible Marca probable


26.00 23.12 3.02.51 3.08

viernes, 6 de febrero de 2009

ÚLTIMA TIRADA LARGA. HAY QUE CELEBRARLO

Amigos, mañana será la última tirada larga que nos metamos para el maratón ¡por fin!. La idea es hacerla muy tranquila, entre 5 - 5:15 el Km. En principio, Javi, Antonio y Victor, hemos confirmado asistencia, Onio y un amigo de Victor han comentado su disposición a acompañarnos un tramo. La idea es quedar a las 9:00 de la mañana en la Inmaculada y hacer el recorrido de Genil, Puleva, para despues subir a Pinillos. Ya sé que a muchos nos os viene bien, pero la idea es abrir la quedada para todo el mundo que quiera apuntarse. Lo del ritmo es una promesa, no conviene quemarse de cara al Maratón. Para aquellos que no quieran correr tanto pueden estar a las 10:00 en el monolito de puente verde y sumarse a la última parte del recorrido.


Después hemos pensado salir a tomar una cervezas por la noche, con la idea de celebrar la tirada y reunirnos el grupo de las verdes. Ya sabeis charlas, risas, planificación del Maratón, equipaciones y demás. Desde aquí os invito a uniros y pasar un sábado en verde.