viernes, 16 de octubre de 2009

Media Maratón de Guadix 2009 , "Sed de Venganza" por Abel

No me cabe más que confirmar que, el ser humano es el único animal que tropieza, al menos 2 veces con la misma piedra. Y en el caso del corredor muchas más. Viendo el tipo de tropiezos que nos infringimos, algún espectador, ajeno al mundo de la “alpargata”, sin vacilar un instante afirmaría que somos masoquistas. De hecho, yo mismo, en numerosas ocasiones lo pienso.

El pasado año participé en la prueba que encabeza este post, y lo pasé mal, realmente mal. Principalmente porque no estaba en mi mejor condición física, pero también por las condiciones que la propia carrera ofrece.

Trataré de contar mi propia experiencia en la Prueba del Melocotón, fruta con la que se obsequia a todo aquel que completa el recorrido propuesto.
Por si hay algún despistadillo por ahí, os incluyo el perfil y lo comento:




Llana, lo que se dice llana………..no es!!

Y es que nada más sonar el disparo de salida, te suben, bueno más bien subes tú solito, aun con las piernas algo frías, a lo más alto de la localidad. Imagino que habrá buenas vistas desde allí, aunque cuando el pasado año alcancé dicho balcón, la sangre parecía querer agolparse toda entera en las piernas, así que la vista se hallaba algo nublada y con el corazón desbordado, tratando de salirse por la boca, y ojo, que casi lo logra.

A continuación, descenso hacia la salida de Guadix y te encaminas por la carretera hacia Purullena, bonita localidad de la comarca, que te da la bienvenida a su término municipal con una cuesta que, solo con verla, te duelen las piernas y hasta el alma. Te parece interminable e inaccesible. La ves llegar desde lejos, con esa hilera de corredores que te preceden, imagen que más parece la “cuesta de los presidiarios” que una prueba atlética.

Ahora sí, descenso vertiginoso y entrada triunfal en Purullena, como caballos desbocados, aprovechando la inercia del descenso. Durante unos kilómetros eres consciente de que te estás alejando de Guadix, así que cuando por fin la orientación hace que vislumbres el rastro de la meta, la panorámica se vuelve dual y terrible, pues por un lado te sobrecoge la magnificencia de la torre de la Catedral accitana, pero eso sí, alejadísima de nuestra actual situación. Por tanto nos quedan unos kilómetros que ponen a cada uno en su sitio. Rectas interminables, con el sol dando plenamente de cara.

Es en este momento es cuando el corredor sufre un proceso de introspección, sumido en sus propios pensamientos, jalonados de jadeos, dolores múltiples, buscando fuerzas donde tal vez ya no las haya. Ahora eres consciente de lo que las cuestas que “decoran” el recorrido han hecho con tus piernas. Es ahora el momento de poner el piloto automático y enfundarte el mono de trabajo en esto del correr y sufrir.

Por fin encaras las calles de la población, y esperas al aliento del público haciendo un pasillo por donde trascurran los atletas, que te aporte el resorte necesario para poner digno colofón a esta prueba. Y en efecto, esperas, el apoyo del público, y esperas y esperas……… pero éste no llega y eso ocurre porque las calles están desiertas. Piensas que tal vez éste se agolpe, en las inmediaciones de la meta, y con esas ideas acometes alguna revuelta callejera antes de llegar al km 21.

A los pies de la Catedral, sabes que solo unos metros te separan de la ansiada llegada, y es ahí donde hallas los gritos de ánimo por parte de tu familia y amigos, y las familias y amigos del resto de participantes, porque lo que se dice público local no se ve, o al menos yo no vi, todo sea que mi mente se quedó sin alimento y esa parte se borró misteriosamente.





Cruzas la meta y en ese mismo instante, eres consciente de la dureza de la Media y juras y perjuras que ni por recorrido, ni por paisaje, ni por ambiente del público volverás a repetir esa prueba.


Y cuando quieres darte cuenta ha pasado ya un año y…….llega octubre de 2009 y …………….

…………. este domingo, si todo va bien volveré a correr la Media Maratón de Guadix, porque no quiero que una carrera me venza, no quiero rendirme sin pelear. Por supuesto que no es una prueba para hacer marca, pero sí una carrera para pedir ¡¡Venganza!!




14 comentarios:

roberto dijo...

que razón que llevas abel, un servidor el año pasado tambien le eché la cruz a esta prueba del melocoton pues se me atraganto por su duro perfil aparte de la calor sofocante y cuando llegas de nuevo a guadix mas parece una ciudad fantasma pero como bien dices en tu magnifica descripción de la carrera del pasdo año este año volveremos a esrtar en la lines de salida. saludos roberto

Javi dijo...

Muy bien Abel. Me alegro que hayas decidido acudir y sobre todo que tengas ese espíritu vengativo tan necesario en este deporte. No hay que temer nada.
Yo sufrí mucho el año pasado. Ese calor, esa sequedad, esa ciudad fantasma que te recibe... Yo iré a Jaén, por eso descarté la de Guadix, pero habría hecho lo que tú de no ser la prueba jienense la próxima semana. Había que buscar una prueba en octubre.Y sí, somos masocas.

Mucha suerte a los que acudáis.¡No hay dolor!

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

En la foto que has puesto, hay un tiíllo con camiseta azul pero sentimientos verdes. Este año estaré sin estar. Tengo tan mal estado de forma, que no llegaría a correrla ni a 5:00 el km. Pero, si no pasa nada, me daré una vuelta por allí a ver si saludo a alguien y hago de reportero. Buena suerte.

Mario dijo...

...tenía dedicido ir pero me asaltan dudas, esto no se hace.

José Antonio dijo...

Una prueba que correré muy, pero que muy cómodamente.
El año pasado pude acabarla estando prácticamente lesionado -acababa de salir de otra enésima microrotura fibrilar-, con mucho miedo durante todo el recorrido.Y la acabé gracias a la generosidad de mi amigo y Álter, Jesús Lens, que pudiendo haberse ido cuando él hubiera decidido hacerlo, permaneció a mi vera hasta la llegada a la Plaza de las Palomas. Son detalles que no se olvidan. Durante todo el recorrido ambos nos preguntábamos cómo estábamos, sabiendo perfectamente el sentido que queríamos darle a cada pregunta sobre nuestros estados de bienestar. Ya digo, detalles que perduran para siempre.

Antonio dijo...

Abel, muy bien, como dice Javi sentimiento de venganza y de superación, añado yo, son fundamentales en este deporte.

Yo, porqué estoy aquí que si no......... le iban dando mucho por culo a Guadix.

No ya en serio, iría y sufriría de nuevo, aunque sólo fuera por compartir (que no competir, estoy un poc flojo) ese rato con vosotros.

Un abrazo desde la Pérfida

Abel dijo...

He compartido con vosotros mis sentimientos respecto a la Media de Guadix, porque ciertamente, solo por un espíritu de revancha quiero volver para quitarme el mal sabor de boca que la edición del 2008 me dejó.
Iré a cara de perro y sé que no lo pasaré bien, pero no siempre se afrontan las carreras para disfrutar, y ésta parece ocasión para ello.
José Antonio, desearte que el aquiles lo pongas en forma para que ejerzas tu labor de relaciones públicas de las verdes.
Javi, se me pasó el plazo para inscribirme a Jaén, así que no podré acompañarte por esas tierras que fueron mi casa hace unos años ya.
En Guadix nos veremos Roberto y Gregorio, y me alegrará pues en competición hace mucho que no coincidimos. Kario sé que si tus obligaciones te lo permiten en la linea de salida estarás,
Antonio, por aquí, aunque no lo digamos lo suficiente, se te echa de menos, y esperamos que pronto podamos compartir entrenos carreras y sobre todos unas "verdes" bien frías. ¡¡Ánimos hasta la pérfida boquerón!!

DANIEL dijo...

No es para menos el tener ese sentimiento hacia esta carrera, la verdad es que tal y como la describes Abel, es como la sentimos todos creo yo, pero llamalo venganza, masoquismo, superacion, nuevos retos o lo que quieras, pero alli se va a morir o sufrir, como quieras decirlo.
Nos vemos todos el Domingo.
Estamos en contacto.
Daniel.

Antonio dijo...

Gracias Abel. Descuida, ya sabes que para eso soy muy bueno, para las cervezas digo.


Un abrazo

Jesús Lens dijo...

Miedo me da. Acabo de llegar de unos días de viaje de trabajo en los que se trabaja, pero sobre todo se come, se bebe, se vuelve a comer y a beber. y no se duerme.

¿Ya no podemos apuntarnos a Jaén?

¡¡Coñio!!!

No sé qué hacer. Dependiendo de como pase la tarde, luego me decido a correr... o a dormir.

Javi dijo...

Aquéllos interesados en asistir a Jaén, desistid. Se acabó el plazo, se limitó la inscripción a 1000 corredores. A mis amigos ejidenses se les ha pasado también, así que parece que andaré solito por m tierra.

Ya contaréis sobre Guadix

Victor dijo...

Ey Abel, que no dices nada de los melocotones con que te obsequian al terminar y esa entrada por el arco a la plaza del ayuntamiento al estilo "Puerta de Brandeburgo"... la verdad que es una prueba dura, la recuerdo el año pasado sufriéndola con Javi y un Antonio que parecía tirar l toalla y que al final nos hizo morder el polvo. Este año la corro pero reservando fuerzas para Jaén que yo ya me inscribí a tiempo. Muy buena narración. Un abrazo.

Abel dijo...

Victor por Guadix nos veremos. Y tan solo matizar que sí que indico, casi al comienzo de la entrada, que a los que finalizan la prueba se les obsequia con melocotones....tal vez sea esa la razón última por la que acabamos corriéndola de nuevo ....jejeje
Saludos!!

Antonio dijo...

Ya es tarde para esto. Pero mucha suerte en Guadix