sábado, 19 de diciembre de 2009

LA COMUNIÓN DEL CORREDOR


Lo mío hoy no ha sido madrugada. A las 8 y pocos minutos de la mañana me he calzado gorro guantes y toda la indumentaria para hacer frente al general invierno y he salido a los caminos. Maldecía mientas que mi reloj conectaba con los satélites por tener que estar parado.


El día prometía ser hermoso, un sol helador asomaba en el horizonte de esta gélida mañana. Como de costumbre cuando corro por la mañana me he dirigido al canal de Oxford. Notaba que hacía más frío que otras veces, pero al llegar al canal y ver que estaba helado me he dado cuenta de que hoy era diferente. Incluso me he parado a tirar piedras para romper el hielo de la superficie.


Lo bueno del asunto es que el barro, que estas últimas semanas me impedía avanzar, se había helado con lo cual la superficie volvía a ser practicable. La rasputitza había desaparecido; los panzer volvían a avanzar hacia Moscú.


Al final del canal he llegado a Wolvercote, una pequeña localidad al norte de Oxford. La estampa era muy bonita: el pueblo con la decoración navideña; todas las superficies heladas, incluidas una pobres vacas que buscaban pastos; y yo cruzando los puentes de pueblo mientras que debajo sus aguas corrían rabiosas para no ser congeladas.


Ahora llegando al río es paisaje era sobrecogedor. La mañana era clara, el sol, aunque mudo, se mostraba radiante y despertaba las primeras brumas matinales que se elevaban difuminando el paisaje de Oxford confundiendo árboles y edificios en una simbiosis única. Empezaba a entender la fuente de inspiración donde Tolkien y Carroll obtuvieron la inspiración para crear sus maravillosos mundos.


No era el único que agradecía este día, los corredores de ambos sexos, muchos más de los normales, intercambiaban “morning” conmigo, al igual que los paseadores de perros. En ese momento he de decir que me he sentido parte de todo esto, como decir: integrado. He apreciado la belleza de todo como si fuera mío, o como sabiendo que a partir de hoy formará parte de mi para siempre.


Al llegar, las endorfinas me embargaban, daba las gracias del día que decidí ponerme unas zapatillas por primera vez y salir a correr. Sentía haber realizado una comunión que había reunido cuerpo, alma y entorno. En vez de frío sentía una intensa sensación de bienestar en mi interior. Después, de camino al trabajo, todavía embargado por las sensaciones, reflexionaba sobre lo mucho que me aporta correr, lo bien que me viene para dejar atrás preocupaciones, soledades, miedos y problemas. Soy feliz cuando corro.



Un abrazo desde la hoy impresionante Pérfida




19 comentarios:

Jesús Lens dijo...

Correr en condiciones normales es una pasada, por regla general. Pero hacerlo en condiciones extraordinarias, es todo un subidón.

Magistralmente narradas esas sensaciones, Antonio. Pero no te acostumbres demasiado a la Pérfida, que la Vega también existe :-)

José Antonio dijo...

Me ha cautivado tu relato amigo. Por momentos creí que corría allí contigo. Soy una criatura invernal y todo lo que cuentas me parece muy cercano.
Celebro tu referencia a Tolkien, en cuya biografía descubrí su amor a Oxford y su entorno, que como bien dices, junto a su pasión por la filología, le hizo crear ese majestuoso mundo de hobbits, orcos, elfos y hombres.
En la linea de lo que dice Jesús, piensa que la Vega de la Mañanabuena presentará un aspecto que también te deleitará.
Además, os tenemos una sorpresa literaria preparada.
Un "pérfido" abrazo.

Onio dijo...

Que otra cosa mas que correr se puede hacer ante los paisajes que describes.
Correr siempre es un placer pero cuando uno lo hace rodeado de la belleza de la naturaleza o por una ciudad aún somnolienta en el amanecer del día es sencillamente ..... pues eso, algo que no se puede describir.
Magnifico relato Antonio.
Un saludo.

Antonio dijo...

Lo de hoy ya era otra cosa. Estaba todo helado, precioso pero helado. No os imaginais lo que es subir por una cuesta empinada cuando hay una capa de hielo en la superficie. Me duelen los dedos de los pies de hacer fuerza para no deslizarme.

Es más, me he caido un tortazo de los gordos. He notado como perdía el control en un pie y lo siguiente era que darme un piñazo que he parado con el pecho y el codo. Me he quedado unos segundos sin poder respirar, lo cual es muy agobiante, pero todo ha vuelto a la normalidad pasados unos minutos. Eso sí los moratones los llevo como recuerdo.

Un abrazo

Jesús Lens dijo...

Yo me ahostié en el baloncesto, enganchado a un fulano y me he terminado de joder el abductor. ¡mira que había jurado no jugar más este año! Pues toma por cul... perdón.

José Antonio dijo...

Pues yo ya me he caído corriendo, en bici, andando y en patineta no, porque no patino...

Mario dijo...

eso se te nota antonio que eres feliz cunado corres y cuando azotas a los demas para ello.
...pues yo me ostie la otra madruga del viernes en la plaza del carmen...¿martes madrugá?

Antonio dijo...

El martes no estoy todavía allí, pero el miercoles sí sería un buen día.

Así que podíais repetir el miercoles

Javi dijo...

Una maravilla, ANtonio, parece que surgiesen de un momento a otro los orcos de Tolkien. EN invierno todo es más bonito, es indiscutible.

Por cierto, el día 22 por la noche podríamos hacer una subidita al albayzín de ésas que nos molan. ¿hace?

Anónimo dijo...

Javi me encantaría hacer esa subida, pero te cuento. A las 12:30 de esta noche saldré de Oxford, como están las carrteras como está, me han dicho los del bus que coja el de la 1 de la mañana. Mi vuelo no sale hasta las 7:10 de la mañana. Después cuando llegue a Málaga he de coger nuevos autobuses hasta Granada y allí me espera Ana para salir a tomar algo. O sea que si a las 7 estoy vivo no sé si podré subir.

Pero la podemos hacer el miercoles por la mañana con el grupo mañaneros si te viene bien. No decías que añorabas la madrugas, pues ala ya no tienes excusas. Ahora que entiendo que es una putada madrugar tanto tu primer día de vacaciones. Pero ya sabes esto es la guerra.

Por cierto esta semana 70 Km y he empezado a enconntrarme algo mejor. Veneno!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Antonio dijo...

Bueno y después tengo que ver como evoluciona mi costillar, esta mañana no podía ni agacharme, pero era por que estaba frio ahora estoy mejor

Onio dijo...

Pues yo esta semana lo tengo chungo para quedar ya que Noelia está de mañanas hasta el viernes aunque espero no faltar a la cita de la mañanabuena.
Cambiando de tema. Como podéis ver la encuesta de la comida-cena de Navidad ha dado como resultado que esta se celebre el día 26.
Así pues en breve os anunciaré el lugar y la hora pero antes me hace falta saber el número exacto de comensales.
A continuación os detallo los que ya me habéis confirmado que podéis ese día o así creo:
- Antonio y Ana
- Víctor y Marina
- Abel y María del Mar
- José Antonio y Mati
- Jesús Lens
Javi dime si puedes el 26, espero que así sea.
Para terminar un último favorcillo, tenéis que elegir entre uno de estos dos segundos:
- Solomillo de buey con salsa Pedro Ximénez y patatas confitadas.
- Merluza con salsa de almendras y almejas.
Muchas gracias y un saludo.

ANA dijo...

Onio, yo te pongo lo de Antonio y lo mío.
Antonio el solomillo de buey y yo la merluza.
GRACIAS POR ENCARGARTE DE TODO.

Victor dijo...

Antonio, mu bonita la entrada, aunque a ti lo que te inspiró a correr y escribir estoy seguro que fue aquel comentario de Daniel de la madrugá... jeje

Onio, dos solomillos para nosotros... y suscribo lo que dice Ana: Gracias

Un saludo

Abel dijo...

Para María del Mar y para mí, una de carne y otra de pescado.

Saludos!!

Jesús Lens dijo...

Yo, al ir solo, tendré que pedir solo-mi-llo. Qué remedio :-D

El 26 ¿qué es de semana)

Antonio dijo...

Víctor así es, y si ves en el comienzo de la entrad ame refería a que lomio era un sustito de la madrugá

Un abrazo. Mañana será un día marvilloso

Javi dijo...

No, chicos, ya os dije que no podria el 26. Que disfrutéis, pues.

Javi dijo...

Mañana a las 6am en casa de Antonio. En principio, Daniel y yo disponibles. Llueva o truene.